sábado, 26 de mayo de 2007

Ojos de gato

Defitivamente , a Luis no le gustaban las noches. De niño tenia un miedo atroz a la oscuridad que no desaparecio en la adolescencia, sino que se vio eclipsado por su orgullo. Nunca jamas admitiria (ni siquiera ante si mismo) que tenia miedo a lo monstruos de debajo de su cama o a los espiritus del armario, de la misma manera que nunca admitiria que se compro ese gato persa porque le tranquilizaba acariciarlo hasta quedarse dormido.
Su orgullo y su fingida valentia le llevaron a aceptar el reto de un recien conocido (amigo de una amiga o algo asi) y ceder su recien estrenado piso de soltero emancipado para hacer ouija y demas experimentos esotericos aunque le daban un miedo atroz. durante la sesion lo paso muy mal, aunque intento mantener el tipo lo mejor que pudo, pero lo peor fue tras quedarse solo. Los ruidos de la casa le parecian amenazadores y hacian que el corazon se le disparase cada poco.
Prolongo todo lo que pudo el momento de irse a la cama con la esperanza de caer rendido nada mas tumbarse, pero fue en vano. No podia hacer otra cosa que acariciar a su gato, darle vueltas a todo lo sucedido e intentar pensar que todo fue un truco de su nuevo "amigo". Pero se hace complicado pensar eso cuando has visto un vaso estrellarse contra la pared por si solo y cuando unas tijeras se clavan a escasos centimetros de tu entrepierna tras salir disparadas de debajo de un cojin impulsadas por dios sabe quien.
Siempre se quedaba con los ojos cerrados y acariciaba a su gato, siempre. Y esto siempre le tranquilizaba y le hacia dormirse (casi) placidamente. Pero hoy era distinto, hoy tenia autentico panico y por mas que intentaba tranquilizarse no lo conseguia, por mas que acariciaba a su gato no conseguia sentirlo como una presencia tranquilizadora, tal vez fuera el hecho de que no conseguia arrancarle un ronroneo placentero a su gato como siempre conseguia tras acariciarlo un par de minutos. A que se deberia esto? Estaria el gato notando algo fuera de lo comun? Siempre se dijo que los animales tenian una especie de sexto sentido no? Que estaria sintiendo ahora su gato?
Decidio intentar -por enesima vez- desechar los malos pensamientos y concentrarse en acariciar al gato a ver si esta accion tan cotidiana y mecanica le sumia en un reparador sueño , que seguro que duraria poco, pues ya eran las 05 am. Puso toda su atencion en las caricias al gato, en desenredar el largo pelo del animal (donde se habra metido el golfillo para estar asi de sucio?) y en rascarle detras de las orejas, como a el mas le gustaba,pero no consiguió que ronroneara.
Sin saber porque, una pregunta (mitad pregunta y mitad certeza) le vino a la mente. Estaba el gato respirando? La logica le decia que si, pero se dio cuenta de que -a pesar de que se movia- no notaba la respiracion de su peludo amigo desde que se echo en la cama lo cual hizo acelerarse su corazon hasta el punto de que solo podia oir eso.
De repente oyo un ruido en la puerta de su cuarto, un maullido curioso que identifico al instante como perteneciente a su gato. Abrio los ojos y dirigio la vista hacia alli para ver aliviado como su gato se restregaba contra el marco de la puerta con la gracia y el mimo que solo los gatos tienen.Su alivio duro muy poco porque, aunque estaba viendo a SU gato a dos metros de su cama aun notaba el peso de lo hasta hace unos segundos creyo que era su fiel mascota, asustado dirigio la vista hacia lo que yacia sobre el y solo vio dos ojos de un color amarillo brillante que le miraban fijamente con malicia, con odio, como un gato rabioso venido de una fotografia mal iluminada. Dos bolas amarillas rasgadas por una afilada pupila que hacian esos ojos terribles pero a la vez increiblemente fascinantes.
Ironicamente,mientras notaba como se le iba la vida por docenas de heridas, Luis solo podia pensar en que al fin podria descansar en paz.